La industria móvil ha transformado al celular en una “caja ultradelgada” con diseño sellado, vidrio pegado, batería fija y sin tornillos visibles, lo que encarece considerablemente las reparaciones, llegando a costar casi lo mismo que un equipo nuevo. Sin embargo, esta lógica comienza a cambiar. Impulsados por la sostenibilidad, reaparecen dispositivos que desafían la obsolescencia programada. En este contexto, existen cinco modelos que recuperan la modularidad.

Con una herramienta sencilla se libera la tapa trasera, dejando a la vista la batería, la cámara, la ranura microSD y otros componentes. La verdadera innovación radica en el ensamblaje: cada pieza encaja y se retira como un bloque de Lego, sin tornillos ocultos ni adhesivos, lo que convierte la reparación en un proceso accesible y amigable, lejos de un oficio técnico complejo.
A diferencia de los Galaxy o iPhone, estos teléfonos no compiten por estatus, sino por resistencia, destacando por seguir funcionando cuando otros modelos ya fueron descartados. Se dirigen a tres perfiles: usuarios que prefieren reparar en lugar de reemplazar, consumidores conscientes de su huella digital y empresas que buscan flotas tecnológicas estables, sin ciclos forzados de renovación.
Hay un cuarto perfil vinculado a la cultura maker y al software libre. Se trata de usuarios que sustituyen Android por sistemas como /e/OS o Ubuntu Touch, valoran el control sobre las partes y demandan funciones poco comunes, como interruptores físicos que desconectan cámaras y micrófonos a nivel de hardware.
En el Mobile World Congress 2026, TECNO presentó su Modular Phone, un prototipo que combina las tendencias de teléfonos ultradelgados (4,9 mm) y modulares. Su dorso magnético, dividido en ocho zonas, permite acoplar accesorios como batería extra, teleobjetivo, cámara de acción o parlante en segundos, ampliando funciones sin cambiar de dispositivo. Por ahora, no está a la venta.
Los celulares reparables suelen costar entre un 20 % y un 30 % más que modelos equivalentes debido a su ingeniería modular, que facilita las reparaciones. Esta apuesta implica algunas concesiones, como mayor grosor, un ecosistema de accesorios más limitado y la necesidad de seguir procedimientos oficiales para mantener la garantía.
La ventaja se obtiene a largo plazo: reemplazar la batería o actualizar la pantalla cuesta una fracción del precio de un equipo nuevo. Las piezas de repuesto se encuentran en tiendas oficiales, plataformas globales de derecho a reparar y distribuidores especializados.
Lo que hoy parece un nicho podría convertirse en estándar: desde el 18 de febrero de 2027 entrará en vigor un reglamento europeo que obligará a los fabricantes a ofrecer baterías fácilmente reemplazables por el usuario, sin herramientas especializadas ni procedimientos complejos.
A continuación, los cinco modelos destacados en esta tendencia:
**Fairphone Gen 6+**
Presentado el 18 de agosto de 2026, permite reemplazar doce componentes con un destornillador Torx T5, incluyendo batería, pantalla, tres cámaras, puerto USB-C, parlante y paneles traseros. La batería extraíble se cambia en menos de cinco minutos. Cuenta con un Snapdragon 7s Gen 4, 12 GB de RAM, 256 GB ampliables mediante microSD, Android 16 y batería de 4.415 mAh. Ofrece soporte garantizado hasta 2033 y cinco años de garantía. No tiene distribución oficial en Argentina y se consigue por importadores desde 1.300.000 pesos.
**Samsung Galaxy XCover 7**
Diseñado para entornos exigentes, mantiene la tradicional batería extraíble sin herramientas: la tapa trasera se retira a presión. Enfocado en empresas y profesionales de exteriores, también está disponible para el público general y prioriza la durabilidad física. Cuenta con certificación IP68 y estándar militar MIL-STD-810H, almacenamiento de 128 GB, cámara principal de 50 MP y batería de 4.050 mAh. No se distribuye oficialmente en Argentina y está disponible vía importadores desde 1.100.000 pesos.
**HMD Skyline**
Se abre con un solo tornillo Torx junto al puerto de carga. La tapa trasera se retira en segundos, dejando accesibles batería, pantalla y puerto USB-C para reparaciones en menos de diez minutos. Destacado con 9/10 en reparabilidad por iFixit, quien además comercializa repuestos originales con guías detalladas. Integra Snapdragon 7s Gen 2, 12 GB de RAM, 256 GB ampliables y pantalla pOLED de 6,55 pulgadas a 144 Hz. La batería de 4.600 mAh es reemplazable y cuenta con carga rápida e inalámbrica certificada Qi2. Recibe dos actualizaciones mayores de Android y tres años de parches de seguridad. Sin distribución oficial en Argentina, su precio ronda los 800.000 pesos.
**SHIFTphone 8.1**
Es el primer teléfono modular con certificación IP66 contra polvo y agua, un logro notable en dispositivos diseñados para apertura frecuente. Incorpora dos interruptores físicos que desconectan cámaras y micrófonos a nivel de hardware. Incluye iodéOS, una versión de Android sin rastreadores. Su pantalla AMOLED de 6,67 pulgadas (Full HD+ y 120 Hz) acompaña un Snapdragon 778G con 12 GB de RAM, doble cámara trasera de 50 MP (sensor Sony IMX766) y frontal de 32 MP, además de una batería intercambiable de formato universal. Su precio aproximado es de 900.000 pesos.
**Murena Teracube 2s**
FM JOL 106.1 Donde vos y la musica son protagonistas!